Arcanos y emociones: cartas para reconocer lo que sientes

Algunas cartas del tarot parecen dibujadas para una emoción concreta. Aquí van unas cuantas, con lo que muestran en la baraja Rider-Waite-Smith y lo que mucha gente reconoce en ellas.
No es un diccionario. Una carta puede decirte algo distinto de lo que pone aquí, y vale más lo que veas tú que cualquier significado de libro. Esto es solo un punto de partida.
La Torre: el susto
Un rayo parte la cima de una torre, sale fuego por las ventanas y dos figuras caen al vacío. Es la carta del golpe que no se esperaba: una noticia, una discusión, algo que se rompe de un día para otro.
Sirve para reconocer el sobresalto y también lo que queda después, esa sensación de no tener suelo. A veces ayuda darse cuenta de que uno sigue en caída libre aunque el golpe fuera hace semanas.
La Luna: la inquietud sin nombre
Un camino que se pierde entre dos torres, un perro y un lobo aullando, un cangrejo saliendo del agua. Todo a media luz. Es la carta de cuando algo inquieta y no se sabe qué, de los miedos que crecen de noche y se encogen por la mañana.
Tres de Espadas: el dolor
Un corazón atravesado por tres espadas, bajo nubes y lluvia. Poco que explicar. Es pena, a menudo por alguien, y la carta no la suaviza.
Cinco de Copas: la pérdida
Una figura con capa negra mira tres copas derramadas. Detrás, sin que la vea, quedan dos de pie. Es una de las cartas más útiles para el duelo, porque recoge las dos cosas a la vez: lo que se ha perdido, que duele, y lo que queda, que de momento no se ve.
No hace falta darse la vuelta ya. A veces solo sirve saber que las otras dos copas están ahí.
Ocho de Espadas: sentirse atrapado
Una mujer con los ojos vendados y atada, rodeada de espadas clavadas en el suelo. Las espadas no forman un cerco cerrado y las cuerdas están flojas. Mucha gente se reconoce aquí cuando siente que no tiene salida, y a veces le ayuda fijarse en esos huecos.
Nueve de Espadas: la noche en vela
Alguien sentado en la cama, con la cara entre las manos, y nueve espadas en la pared oscura. La preocupación que no deja dormir y que a las cuatro de la mañana parece mucho más grande de lo que es.
La Estrella: el alivio
Después de tantas espadas, una carta tranquila. Una mujer arrodillada junto a un estanque vierte agua de dos jarras bajo un cielo con estrellas. Es la calma que llega cuando lo peor ha pasado, una esperanza pequeña y sin prisa.
Cómo usar esta lista
Coge la baraja y busca estas cartas. Míralas un rato. Si alguna te remueve, quédate con ella y pregúntate qué parte del dibujo te ha llamado la atención. Esa parte suele ser la que tiene algo que decirte.
Y si quieres ir más allá, escribe sobre ella. Lo explicamos en escribir después de una tirada.